Hace algún tiempo mis estudiantes de iluminación me hicieron una solicitud:
"Profe, queremos ver como trabaja usted cuando hace
retratos."
Me gustó el reto, y aumenté la apuesta, decidí retratar a cada uno de mis alumnos con una cámara compacta de sensor formato APS-C, un lente fijo de 28mm, un flash con disparador remoto y como único modificador un reflector blanco.
¿CUÁL FUE EL OBJETIVO DE HACER ESTO?
Existen muchas ideas preconcebidas sobre el retrato, que debe iluminarse de cierta forma específica, que son necesarios  determinados equipos, etc.
Definitivamente dominar la técnica, comprender esquemas de iluminación clásicos es importante, pero creo que es más importante entender a profundidad el porqué se hacen las cosas.
Nuestro objetivo deber a ser el de articular la luz en un discurso propio, que en el caso del retrato, varía de retratado a retratado.
Es importante romper con la idea de que existe algo "correcto" en fotografía.  Existe dominio técnico y existe discurso personal, de la relación entre ambas es que nace la propia mirada, la que nos trasmite sensaciones más allá del puro goce estético.
La primer fotografía que hice para este ejercicio es prácticamente un antirretrato.

Beto, tomando café como todas las mañanas antes de clase.

Mi estudiante se oculta tras un vaso de café , y además esta iluminado evitando el uso de difusores.
Usamos una sola luz pequeña, que causa un efecto de sombras duras y alto contraste, al tiempo que se subexpuso la luz ambiente.
El resultado del conjunto es un retrato donde prevale la mirada del sujeto.
En las siguientes fotos el uso de la luz es exactamente opuesto, y se usa el reflector blanco como difusor haciendo pasar la luz a través de él.
Sin embargo hay particularidades en su uso.
En la primera foto el difusor esta muy cerca del sujeto, esto da como resultado sombras poco marcadas, pero alto contraste entre la luz y la sombra, pues la gradación de las sombras es brusca aunque no sea marcada. Esto no sucedería si la luz estuviera más lejos.
En la segunda foto la particularidad viene de la dirección de luz, igual usamos el reflector como difusor, pero hacemos venir la luz desde una dirección totalmente cenital.
En ambos casos son decisiones que tomé en función de lo que quería transmitir sobre cada una de ellas, así  como de los rasgos que quise resaltar.
RESTRINGIR LA LUZ
El lenguaje de la luz se escribe con sombras, por eso es tan importante aprender a restringir la luz.
En los siguientes retratos hice un uso no tradicional del reflector blanco, más enfocado en el control de la sombra que la luz en sí misma.
En el primer retrato usé el reflector colapsado con el flash a través de él.  El resultado es una luz de sombras difusas con mucho contraste, restringida a un área de la imagen.
Por el contrario, en el segundo retrato usé el reflector para difuminar la luz solar y controlar las sombras bajo el árbol.
El toque final fue el flash a la mínima potencia, para terminar de compensar las sombras.
La tercera foto es un uso inverso de todo lo anterior, hay ramas entre el difusor y la retratada, y el flash se disparó a través del difusor para crear las sombras que dominan la imagen.
NO ME GUSTA MIRAR A LA CÁMARA
Es muy común que las personas no se sientan a gusto mirando a la cámara, normalmente el problema real es la sensación de no saber qué hacer.
Los siguientes retratos son ejemplos de esa situación.
En el primero jugamos un rato, "vas a ver hacia arriba y me volvés a ver cuando yo diga".
En el segundo, "vas a mirar fijamente a tu compañero".
En el tercero: "¿No te gustan los retratos? Dame la espalda y sacamos provecho de esa trenzas".
BUSCANDO A LOS EXTREMOS
Demos paso a lo claramente contra intuitivo, como poner la luz principal atrás del retratado, o usar luz de abajo hacia arriba.
La decisiones sobre la dirección de la luz deben responder a la intención del fotógrafo.
En el siguiente retrato la luz viene de atrás, para crear ese efecto en el cabello de mi estudiante, el reflector está frente a él, de abajo hacia arriba para iluminar su rostro y evitar que quede en sombras producto del contraluz.

Las gafas son mi detalle favorito.  ¿Quién dijo que los reflejos son malos? Solo lo son si no reflejan algo interesante. Aquí podríamos haber colocado el reflector en posición para que ocupara la totalidad del reflejo de las gafas, pero sería un reflejo blanco sin información. Me resulta más interesante la escena que se nos revela frente al sujeto.
La siguiente foto es un uso extremos del flash y del ángulo de la cámara.

La fotografía está realizada alrededor de las 10 de la mañana; al optar por este ángulo para el encuadre ganamos en cuanto a expresividad, pero nos compramos un problema con la luz del cielo.
El cielo en esa fotografía esta subexpuesto varios pasos de luz para conseguir un registro con texturas y no un fondo blanco, pero eso requiere entonces que disparemos el pequeño flash portátil al máximo de su potencia.
El flash está frente al sujeto, y produce esas sombras duras y contrastadas.
¿Cómo no se ve el destello en las gafas? Simple, la cámara esta fuera del ángulo de reflexión de la luz.  Esto parece complejo al principio, pero con el tiempo se hace sin pensarlo.
ALGO PERSONAL
Esta última foto es especial para mí.
Desde una perspectiva técnica no es el mejor retrato de todos los que hice esa mañana, su valor pasa por otra parte.
La retratada es una estudiante que está acostumbrada a modelar, no solo para sus compañeros, también para colegas profesionales, y yo quería fotografiarla evitando caer en la estética de otras fotos que ya conocía de ella.
Así que opte por una luz pequeña, con un ángulo muy picado, y un gesto "inexpresivo".
¿Han notado que cuando tratamos de ser inexpresivos es cuando afloran en nuestro rostro nuestras verdaderas emociones?
Nuestro rostro es una máscara a la que dedicamos mucho esfuerzo, cuando nos piden que no la usemos, simplemente se nos cae, solo quedamos nosotros, sin máscara.
Cuando mi estudiante vio la foto me dijo: "Nunca me habían fotografiado así, esta soy yo".
INTENCIÓN
Hace algún tiempo una fotógrafa me dijo:
"Yo hago fotografía porque es una forma de conocer a las personas."
Amé esa frase, y a la persona que la dijo (tanto que ahora es la madre de mi hijo), porque creo que esa es una de las grandes cualidades de la imagen fotográfica; acercarnos, a otros seres humanos, a otras realidades, acercarnos.
Yo veo en el retrato un ejercicio de acercamiento, en el que la luz y la composición, son elementos que responde a nuestra intención fotográfica.
¿Qué quiero contar? ¿Qué percibo de esta persona que considero importante transmitir? Las fotografías que nos conectan con otros, responden de alguna forma a estas preguntas.
JP MONGE
Lo mío es contar historias, en fotografía, video o por escrito.
Soy fotógrafo documental, director de cine, escritor y docente.
Mi trabajo se ha publicado y exhibido en varios países, a veces me han premiado y a veces no.
Vivo en Monteverde, el bosque nuboso de Costa Rica.
Aquí comparto mis inquietudes, las cosas que aprendo y las cosas que amo.

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